Desde el 28 de junio de 2025, la Ley 11/2023 obliga a que muchas webs y apps de empresas sean accesibles para personas con discapacidad. Te cuento a quién afecta, qué pide y qué hacer si te toca.
Lo he resumido a partir de los análisis de despachos y medios especializados que enlazo al final. Sirve para orientarte, pero no sustituye el consejo de un abogado.
Qué es la Ley 11/2023
Es la ley que trae a España la Directiva europea de accesibilidad, conocida como European Accessibility Act. Exige que determinados productos y servicios se puedan usar sin barreras, también por personas ciegas o con baja visión, por quien solo usa el teclado o por quien necesita la letra más grande.
A quién afecta
Se aplica a algunos servicios concretos, entre ellos estos.
- Comercio electrónico, es decir, tiendas online y servicios que se contratan por internet.
- Servicios bancarios.
- Transporte de pasajeros, en sus webs, apps y venta de billetes.
- Comunicaciones electrónicas.
- Libros electrónicos.
Si tu web solo informa de lo que haces, sin vender ni cobrar, normalmente no entra en esta ley.
Quién está exento
Las microempresas que prestan servicios están exentas. Se considera microempresa la que tiene menos de 10 personas y un volumen de negocio o un balance anual de hasta 2 millones de euros. La exención es para servicios, no para quien fabrica productos.
Otras normas que ya existían
Las webs y apps del sector público ya estaban obligadas por el Real Decreto 1112/2018, que además exige publicar una declaración de accesibilidad. Y las grandes empresas de sectores como la banca, los seguros, la energía, el agua, el transporte o las telecomunicaciones tienen obligaciones parecidas por la LSSI.
Qué pide en la práctica
La referencia técnica es la norma europea EN 301 549, que se apoya en las pautas WCAG de nivel AA. En el día a día eso se traduce en cosas como estas.
- Contraste suficiente entre el texto y el fondo.
- Que todo se pueda usar con el teclado, con el foco siempre visible.
- Textos alternativos en las imágenes que aportan información.
- Formularios con etiquetas en cada campo y errores explicados junto al campo.
- Poder pausar lo que se mueve y que la página se adapte a pantallas pequeñas y al zoom.
Además, quien presta el servicio tiene que informar de cómo cumple esos requisitos, normalmente en sus condiciones o en una declaración.
Qué pasa si no se cumple
La ley prevé sanciones. Los análisis publicados citan multas que van desde decenas de miles de euros en las infracciones leves hasta cientos de miles en las más graves.
Qué hacer si te afecta
- Revisa tu web o tu app con una herramienta automática y también a mano, con el teclado.
- Corrige lo que salga, empezando por el contraste, los formularios y la navegación con teclado.
- Publica la información sobre cómo cumples.
- Repite la revisión cada vez que hagas un cambio importante.
Es lo que hago en cada proyecto. Puedes ver cómo lo aplico en esta misma web.
